El tiempo de una ciudad es algo que a menudo se deja de lado a la hora de elegir el viaje.

Sin embargo, pocas cosas pueden ser más determinantes para que tu viaje sea redondo o incómodo como lo es el clima.

En este artículo vamos a desmontar algunos mitos que existen respecto al clima de la capital alemana y tal vez te replantees el mes en el que volar a la ciudad del Oso.

Los expertos dicen que Berlín tiene un clima continental húmedo y que está catalogado de “templado”. Dicho así, tampoco es que aclare mucho, ¿Verdad? Bien, metámonos más en faena.

La ciudad se caracteriza por ser muy húmeda y donde llueve todo el año. Es de veranos cálidos y de inviernos fríos: pero el paraguas será tu más fiel aliado.

Hasta aquí nada que nos sorprenda. Pero y si te digo que el mes más seco es febrero ¿lo habrías imaginado? Y que el más lluvioso ¡es junio! o que en invierno no hace tanto frío como crees.

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Primavera y verano

Son las dos estaciones más agradables para ir de turismo, de eso no cabe duda. Además los veranos de la capital no son excesivamente sofocantes y se mueve entorno a unos muy soportables 12-30 grados.

Esto hace que disfrutar de sus inmensos parques sea un placer enorme. Además en julio los días más largos llegan a arrojar hasta 17 horas de luz. Todo un lujo para aprovechar al máximo del dios Ra.

Dos elementos a tener en cuenta:

  1. Ya lo hemos mencionado pero es importante que tengas en cuenta que si decides viajar en junio, raro será el día que no te caiga una tromba de agua encima.
  2. Se trata de una ciudad perfectamente pertrechada para el invierno. No tanto así respecto del verano. Los aires acondicionados brillan por su ausencia y si te toca algún día muy caluroso prepara el abanico.

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Otoño e Inverno

Estas dos estaciones son en nuestra opinión una excelente opción para ir de viaje a la capital germana. Los inviernos son fríos pero no como nos los hemos imaginado. Puede que el termómetro baje de cero pero será apenas un par de grados, nada alarmante.

Sin embargo en el haber de estas dos melancólicas estaciones tenemos el mes que menos llueve: febrero. Como para tenerlo en cuenta. Y a pesar de que las nevadas son muy frecuentes, no son fuertes, por lo que cubrirán la ciudad de un precioso manto blanco haciéndola más bonita si cabe. pero no paralizará tus actividades.

Es cierto que hay pocas horas de luz y que tendrás que madrugar para aprovechar el día, pero en cambio los días tienen un aura gris que junto a la nieve imprimen un ambiente especial, casi mágico, que no existe en verano.

En otoño y en invierno la ciudad recibe muchos menos turistas que en el periodo estival. Así que lo que verás será un Berlín mucho más auténtico. La vida real de los berlineses.

Por último decir que en este tiempo podrás disfrutar de los preciosos mercados navideños muy elaborados. Y los precios de los hoteles suelen ser más bajos, debido como es lógico a una menor demanda.

Querido viajero, ya tienes toda la información. Ahora te toca a decidir qué prefieres.

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